domingo, agosto 11, 2013

DEJAR ATRÁS LOS MALOS TRATOS

Se llama Azul y es muy joven. A pesar de eso, ya ha tenido la valentía de dejar a un lado al maltratador y elegir la senda de la recuperación y la libertad.
Enhorabuena Azul!!!
Copiamos literalmente en el blog el testimonio que nos ha enviado esta joven, en la seguridad de que le será útil a alguna mujer en cualquier lugar del mundo. C.M.


Te mando una carta que hice en terapia hace un par de meses… Ya que solo hace 6 meses que salí de esa historia... Estuve con él, lo deje y lo denuncié, volví a caer en su trampa y por definitiva me volví a separar como te dije hace 6 meses...

"¿Por qué me has hecho tanto daño?
Cuando te conocí, pensaba que eras lo mejor que me estaba pasando en mis 21 años, que equivocada...!!!
Al principio me hacías sentir y vivir cosas buenas, nueva e INCREIBLES! Pude disfrutar de un hombre, bueno, cariñoso, simpático, atento...
Pero en poco tiempo, todo lo contrario, era todo una triste mascara.
Para mí como ya he dicho era todo nuevo y precioso, no podía pedir más, lo tenía todo, trabajo, mi familia, mis amigos era prácticamente independiente, al menos eso me creía. Llega el día que me voy a vivir contigo y ¿Para qué? Para quitármelo todo? Para amargarme?
 ¿Por qué cambiaste tanto?
 Sí que es verdad que tuvimos un tiempo que era todo genial. Hasta que la máscara empezó a molestarte, poco a poco me fuiste demostrando tus celos, tus manías... Pero tampoco le di importancia.
Hasta que por tus absurdas excusas (que de esas tienes muchas) me pusiste la mano encima. Ese día yo creía tener mis ideas muy claras y quise irme. Te lo dije y fue peor todavía. Como no me dejaste, intenté escaparme, entonces ya, sí que fui lo peor que pude hacer, ya que no me salió bien.
Después de ese día ya sí que no te costó volverme a tocar, tampoco a no parar de humillarme y hacerme creer que no valía para nada! Lo peor de todo, es que sabias perfecamente como hablar y cómo hacer para que yo me creyese que no era más que una inútil, que no sabía hacer nada, que nada más que metía la pata en todo o bien te hablaba mal, la ropa no era de tu agrado, tenías mil y una excusa más.
Cuantas palizas me has dado?
Ni te imaginas lo mal que me he podido sentir, tú no sabes lo que es estar las 24h pendiente de una persona, de tus gestos, de tus palabras... para así saber cómo estabas, si te enfadabas, estar a todas horas controlando para no hacer nada "mal" y no "ganarme" otra paliza como tu decías, me las ganaba yo, por las amigas que tenía, por no ser tú el primer hombre en mi vida o simplemente por dormirme sin mantener una relación sexual.
Después de cada golpe, cada insulto, me llorabas, pedias perdón, diciéndome que me querías, que no volvería a pasar. Tú y las películas varias que tienes en la cabeza…
Lo que menos dolía eran los golpes, dolían más tus palabras, insultos, humillaciones... Luego te dio por decir que todo eso era culpa de tu adicción a las drogas.
Te creí, intente ayudarte.
Te busque trabajo, para que estuvieras entretenido, lo conseguí. Conseguí que no consumieras nada, que trabajaras y según tú en ese momento empezaba tu cambio, un cambio que no quise esperar a ver, no aguantaba más a tu lado, quería ver a mi familia, mis amigos, mi gente, ver a todos aquellos de los que me habías apartado. Quería volver a ser yo.
Me fui, te denuncie...
Pero te quería, tenía ganas de verte, te echaba de menos, hasta que un día salí con amigas donde sabía que te podía ver, así fue, te vi! De nuevo me hiciste ver a aquel del principio, aquel hombre bueno, cariñoso... el de la máscara.
Además,  parecía que no tenías ni rencor por la denuncia!!!
Me volví a ir contigo, decidiendo y apostando de nuevo por ti, dejando a mi familia de lado, sin explicaciones.
Esta vez duro más la máscara, pero eso formaba parte de tu juego.
Hacerme creer que habías cambiado para quitarte la denuncia, era eso lo único que te importaba, porque ni me querías, ni me has querido nunca!
Y así me lo hiciste ver, en el momento en el que te dije que quería ver y hablar con mi familia. Ahí de nuevo, otra de tus batallitas, de esas que no eres valiente ni para enfrentarlas tu solo. Siempre tenías que amenazarme con otros objetos….
Pero ese día te topaste con una mujer que ni yo misma se aún de donde saque la rabia y el coraje para plantarte cara!!!
Pero fuiste tú y solo tú quien me hiciste sacar ese sentimiento de que ya me daba igual que me dejaras en el sitio. Como ese sentimiento de desilusión y rabia de estar al lado de un tipo que no tiene ni estomago de ver a una persona suplicándole de esa manera que pararas, pero en esos momentos tu más te crecías, súper orgulloso de lo "machote" que eras ¿no?
Sacaste toda tu rabia por la denuncia de la primera vez.
Volví a irme, pero esta vez fue en serio. Me fui odiándote, porque creía que nunca iba a volver a ser la misma de antes de conocerte...
Ahora después de estos meses lejos de ti, puedo decirte que lo único que te tengo es asco! Asco por hacérmelo pasar tan mal, por hacerme tanto daño, por haberme cambiado toda mi vida de repente.
Tú no sabes lo que es la angustia de verte sola y lejos de tu familia.
No sabes lo que es tener esos amargos recuerdos, acordarte de todo lo que he vivido a tu lado, de sentirte impotente por todo lo mal que lo he pasado, simplemente por haberme enamorado, por haber querido a un hombre (si se te puede llamar así) por tener que acostumbrarte a una vida que no quieres, mientras tú sigues haciendo la tuya a tu pleno gusto. No sabes lo que es tener que vivir con miedo por no darme cuenta antes de lo mangante que eres.
A todo esto, también saco muchas cosas buenas; me has hecho madurar mucho, ahora sé lo que valgo y lo que merezco, por eso estamos cada uno en su lado.
También has hecho que cada día te tenga más rabia y asco, al mismo tiempo que cojo más coraje para salir de todo esto, cuando por desgracia tengo que verme en el cuerpo, las marcas que me has dejado.
Dicen que no se desea nada malo a nadie, yo solo te deseo que te veas tan solo y te sientas tan inútil como me he sentido yo. Que en algún momento sientas la angustia de tener que suplicarle a alguien, que dependas de alguien porque tu solo no seas nadie. Con que algún día llegues a sentir eso o simplemente que te de igual vivir o no, yo ya tengo bastante.
Me queda poco para volver a verte y a diferencia de hace tiempo, por lo único que estoy nerviosa, es por tener que recordar muchos momentos amargos. Porque a día de hoy, te digo, que sí, tú has marcado mi vida y como te he dicho me tendré que acordar en muchas ocasiones de ti, pero te tendré siempre en el recuerdo para que no se me olvide lo que no tengo que tener a mi lado, lo que no me merezco ni yo, ni  cualquiera otra mujer.
Por eso te deseo que te quedes solo, porque nadie se merece una compañía como la tuya.
Ya me despido y lo hago dándote las gracias por algo. Y es que a pesar de todo lo malo, gracias a tu paso por mi vida, me has hecho valorar más lo que tengo, lo que quiero y lo que soy.     
                                                                                    Azul "    
                            
               
                                                                                                       VER MAS

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